22 ABR. 2026 · 👮El hurto interno se ha convertido en una de las amenazas más silenciosas pero costosas para la rentabilidad de los supermercados. Más allá de las pérdidas económicas directas, cuando son los propios empleados quienes sustraen productos, se erosiona la confianza en la cadena operativa, se encarecen los costes de control y se pone en riesgo el equilibrio de un sector estratégico como el agroalimentario, ya tensionado por el aumento de los precios, la presión sobre los márgenes y la exigencia de mantener precios competitivos. En un contexto en el que cada céntimo cuenta, los robos desde dentro no solo afectan a la cuenta de resultados: terminan repercutiendo en proveedores, trabajadores y hasta en los consumidores.
🥩Entre los productos que se hurtan de forma más recurrente por empleados de tienda de alimentación se encuentran el whisky, cañas de lomo, galletas, pechugas de pollo o tinto de crianza. Sustracciones que tienen como consecuencia el despido disciplinario, avalado en la inmensa mayoría de los casos por los tribunales de toda España.
🥃Los casos son infinitos, aunque algunos son especialmente llamativos, por la cantidad hurtada o por el género de los productos que no pasan por caja. Por ejemplo, una empleada de un comercio de Tenerife robó 22 botellas de whisky de alta gama entre abril y septiembre de 2023, según recoge EFE. No se sabe si para consumo propio o para revenderlo luego, porque el destino de los productos sustraídos no consta en las sentencias de los despidos. No fue lo único, pues también se hizo ilegalmente con una docena de botellas de vino tinto crianza, otras tantas de blanco verdejo, espumosos variados, licor de pomelo, una caja de bombones, una caja de torreznos fritos, galletas y mostaza.